Mar, arena y sol

11:01 Fran Ibáñez Gea 0 Comments



El desierto es un lugar lleno de energía. Y en Almería, sus calas, son desembocadura de historias de viejos piratas. Todas ellas tienen una belleza singular que comulga con la virginidad del agua, el primitivo paisaje y el delicado perfil de la arena firme. 

He pasado unos días en la bahía de Almería, hasta Cabo de Gata-Níjar, cuyas playas son un regalo mediterráneo. El viento de Levante frustrado siempre pretende arrancarte la piel. Y próximas a la costa, las olas se formaban como toros azules, nerviosos, embravecidos y suicidas que envestían contra la orilla para reventarse en un manto de blanca espuma que lamía la arena con caricias. Por todo ello, nada mejor que guarecerse en una cueva mágica, en un lugar escondido para disfrutar con amigos de risas, música y aventuras. Un completo kit de urgencia hacia la desconexión. 

Mar, arena y mucho sol. 





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