Nuit Blanche

23:56 Fran Ibáñez Gea 0 Comments



La noche en blanco es una fórmula exitosa que se ha ido contagiando internacionalmente. Ni los océanos han podido blindar esta expansión que con tanta gala han vestido ciudades de todo el mundo. Desde que la ciudad de la luz organizara la primera Nuit Blanche en 2002, son ya casi veinte años los que esmaltan en experiencia a este evento tan señalado, y mayor el número de capitales que se suman a engrosar la lista de lugares donde se celebra la Noche en Blanco. 

Gratuidad, vanguardia, ciudadanía y sostenibilidad. Estos cuatro pilares son la clave del alto número de participación y acogida con la que se espera esta importante cita. Es la cultura un motor que motiva el conocimiento, la inquietud y la visión de la población. Es su proyección hacia el deseo de seguir creciendo y mejorando. Las artes se ponen a su servicio y con ello se disfruta de un sinfín de genialidades que hacen brotar el esplendor de nuestra era, la riqueza plástica e inmaterial de la que disponemos para manifestarnos como seres humanos, en nuestra individualidad y convivencia. La accesibilidad juega un papel clave, que permita a toda la ciudadanía ser partícipe de las actividades que se prestan, de los lugares en los que se dan vida, es quizás este uno de los puntos fuertes de la Noche en blanco: la luz verde que involucre a personas que insospechadamente visionarían ciertos espectáculos o asistirían a equis espacios. La innovación apuesta por el desarrollo, asiente la capacidad de generar nuevas tendencias. Destruye límites e invita a sumarse a los cambios propuestos.

La danza, la pintura, la escultura, el cine, la poesía, el teatro. Cualquier manifestación artística del tamaño e índole que sean es apreciada y compartida. Puesta en contexto y en su conjunto para revalorizarla y entenderla. La noche en blanco es por ello una magnífica idea bien avenida desde París al mundo. La cual tiene también un factor muy importante, como es la revitalización de la economía. Esta cita nocturna sirve de píldora para incentivar al comercio e invitar al público a formar parte de una experiencia total en la que las pequeñas y medianas empresas identifican su atractivo para fidelizar al consumidor, que a su vez está dando un paseo agradable encontrándose con conatos culturales. Esta idea de gestar una experiencia satisfactoria, desestresante y dinámica, favorece el bienestar de las ciudades, de los barrios y sobre todo de aquellos lugares que luchan por no caer en el olvido ante los grandes ojos de la globalización. Existe un llamamiento al compromiso que conecta al público, a los comerciantes, a los artistas, a las instituciones. Un cóctel diseñado para exhibir con gran acierto los atractivos de la zona. 

La ciudad de Guadix celebró su quinta edición de Noche en Blanco. Esta localidad, reconocida históricamente como ciudad en el árido corazón del este andaluz, no supera los veinte mil habitantes. Su situación estratégica y su belleza singular no parecen ser suficientes alicientes para despegar. El verano es su florecer. Las vacaciones avivan el regreso de paisanos que un día tuvieron que irse y que tienen como enclave de reencuentro la cuna que los vio nacer. Es por esto que una Noche en Blanco ha cambiado su imagen por completo, descartando la latencia que la domina el resto del año con algo más acorde con la verdad que la merece: calles llenas de tráfico humano, terrazas de bares colapsadas y espectáculos abarrotados. 



 Fotografía: Inma Ruíz Monedero


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