Cambios

17:39 Fran Ibáñez Gea 0 Comments




Caminas por las calles grises de la ciudad. 
Palomas de polvo y ceniza cruzan de azotea en azotea para aterrizar sobre las fuentes. 
Estatuas de plomo retratan su historia. 
En la forja de los balcones ya no se cuelgan geranios. 

Eres como una gota de pasión que bombea altivamente sobre los demás. Baleas la gran vía con entusiasmo. Los pies te hacen volar. Traes contigo el color. Los cambios son buenos. Lo mejor siempre está por llegar, es por eso por lo que hay que dejar que las cosas fluyan. 
Que el Genil, ese río que baja de la nieve al trigo, siga desembocando en el Guadalquivir. 

La ciudad de las estrellas brilla para ti. 






Camisa  -  SPHERA
Pantalones  -  LEFTIES
Bomber  -  LEFTIES
Gafas  -  CARRERA

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Save yourself

21:57 Fran Ibáñez Gea 0 Comments



Cuando echo la mirada hacia atrás y recuerdo todo lo que me sentía incapaz de hacer y logré, me doy cuenta de lo inesperadas que somos las personas. Y es que los grandes retos y temores, debo confesar, los asalté por una noble causa, el amor. Éste me hizo valiente y fue confeccionando las alas de gigante que con el tiempo me hicieron poder volar. Amor a mí mismo, a la vida, a los demás. Qué poco cuesta hacer algo cuando se hace de corazón, sin pensarlo, sale solo, con absoluta admiración e ilusión. Las consecuencias se nublan. Las recompensas brillan.

Todas las personas que han pasado por mi vida y que siguen en ella me demuestran día tras día lecciones valiosísimas que procuro interiorizar y aprender de su ejemplo. Estoy muy agradecido por todo ello. Porque me hacen crecer, me hacen cambiar de opinión, incluso me fuerzan a sonreír. 

Lo principal para vivir bien es sentirse feliz con uno mismo. Estar fuertes es transmitir fortaleza. Estar alegres es transmitir alegría. Una energía espectacular que sólo puede dar el que se ha sabido salvar e independizar de tantas mareas y tantos rebaños. Ser auténticos. Únicos. Un derroche de coraje y carácter. Pensar que cada amanecer trae consigo una nueva oportunidad y que cada ocaso es una fiesta para celebrar todos los logros conseguidos, los pequeños y mínimos que nos van moldeando y perfeccionando. Que nuestro hacer aspire a lo extraordinario. 




Pedro Machuca debió ser en el XVI lo que Santiago Calatrava en nuestra época, pues es sorprendente situarte en el palacio de Carlos V en la Alhambra y ver la innovación que supuso para el renacimiento español. Su galería y  gran patio circular siempre me han fascinado. A pesar de ser una mole que sepulta viejas y bellas glorias nazaritas, es una insignia de superación y originalidad. Otro más que supo distinguirse y sobrellevar la inclemencia de los años siendo él mismo.

Total look  -  ZARA


Fotografía: Benjamín Gaya

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Hygge: La felicidad en las pequeñas cosas (I)

23:43 Fran Ibáñez Gea 1 Comments



Siempre he sentido una atracción hacia la decoración y el interiorismo, la estética de los elementos en los ambientes en los que habitamos y por los que nos movemos, la energía que se desprende y el bienestar que toda esta amalgama bien combinada produce. Mi casa suele ser la casa de mis amigos, pues pasamos mucho tiempo juntos, siendo el mejor plan una madrugada de velas encendidas con jazz, en un ambiente cálido con nuestras copas de vino entonadas charlando sobre cómo nos ha ido el día o aconsejando sobre proyectos futuros. Algunas veces alguien se trae una guitarra y entre todos la acompañamos cantando o haciendo ritmos. El ambiente se llena de festividad, de complicidad y fraternidad. Porque ciertamente, el lugar invita a que se den estos momentos.


Hace poco descubrí un libro sobre la filosofía que imperaba en la decoración en los países escandinavos. Todo este tipo de manuales me parecen muy interesantes pues recogen una parte íntima y estrecha de la forma de ver la vida y de entenderla que tiene una cultura en particular. Podríamos decir que el Feng Shui en China es el Hygge en Dinamarca, una corriente de interiorismo que se centra en la energía y los sentimientos que despierta el entorno. Por ello me hice con Hygge, la felicidad en las pequeñas: descubre por qué los daneses son los más felices de mundo y cómo tu también puedes serlo (2017). Cuando leí este título creía que era editado por Mr Wonderful. Sería interesante hacerse con un ejemplar que recogiera los secretos de uno de los pueblos que hacen de su felicidad un orgullo nacional.


Dinamarca es un país muy diferente a España. La climatología siempre ha sido una brecha divisoria entre los países mediterráneos y el resto del continente europeo. Nuestra vida está enfocada principalmente al exterior, congregarnos en un bar, en una terraza plagada de buganvillas con vistas al mar o a la campiña. Nuestro ánimo se debe a las horas de sol y a la gastronomía. Un arrebol en manga corta mientras se mece entre nosotros la brisa. Probamos el día y vivimos con intensidad la noche. Nos gusta la fiesta. En cambio, el Hygge no llega a comulgar del todo con esta rutina: está más volcado a lo acogedor, a los espacios cerrados, a la confección de un ambiente ideal de serenidad en días de tormenta. Mi mejor definición sería pensar en una madrugada gélida y estar arropado e inmóvil por media docena de gruesas mantas.


Meik Wiking, director ejecutivo del Instituto de Investigación sobre la Felicidad de Copenhague, elige como tema para el primer capítulo la Luz. Y es que éste es un asunto primordial en la construcción de un espacio. La calidez, la coloración, la fuerza de la luminosidad... toda duda puede resolverse cuando se considera el candor de las velas el punto óptimo de referencia. El Hygge además es un fenómeno de asociados, es decir, un lenguaje de gestos y sentidos entre los miembros de la comunidad por los que estrechar lazos y sentirse relajado y en paz. La primera parte de este libro también nos habla sobre alimentación, y nos reseña una pequeña muestra de gastronomía. Igualmente lo importante es disfrutar de su elaboración, en compañía y no del producto en sí, aunque según nos cuenta Meik, no hay nada como un dulce para estar feliz. Desde luego que si atendemos a la ropa, podemos pensar en H&M como embajador, de básicos e informales, y en cuanto a decoración y mobiliario el rey es IKEA.



La expresión íntima del Hygge está en las texturas, en la calidez, en ese olor a páginas de libro usado, en un té caliente. Todo estable y confortable donde lo único dinámico sea el bailoteo de la llama en las velas. Hygge es una filosofia muy interesante que llevaba a cabo sin darme cuenta, quizás por eso todos mis amigos consideran mi casa como lugar de encuentro. Pero todavía nos queda mucho por saber de esta corriente que tan felices hace a los daneses. Continuará...


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